1999-2002. El PNV repite su "hazaña" de 1976-1979 y vuelve a vender a Euskal Herria por un plato de lentejas (sabrosas, eso sí)
      (Carta abierta a una joven vasca en ayuno solidario con la huelga de hambre que hacen jóvenes de SEGI en Iruñea el mes de febrero de 2002)


      1. Breve repaso de las cuatro principales traiciones del PNV a Euskal Herria en los últimos 65 años.

      Comienzo con un muy breve recordatorio de lo que os conté en la charla. Un recordatorio de las cuatro últimas principales traiciones del PNV. Dije y digo "principales" porque las traiciones del PNV a Euskal Herria han sido muchas más en los últimos 65 años. Esas cuatro han sido:

      1ª La traición de 1937. Cuando el PNV, mediante el Gobierno Vasco que encabezaba el lehendakari José Antonio Agirre impidió la voladura de la industria bilbaína que fue entregada intacta a Franco, contribuyendo así decisivamente a su victoria final. Y cuando, en vez de reconvertir a los gudaris vascos del Ejército vasco en fuerzas de guerrilla que mantuvieran la resistencia contra los invasores franquistas, forzó la insensata rendición de Santoña que, además de suponer la muerte y la prisión para miles de gudaris, contribuyó también decisivamente a la victoria final del genocida Franco que acarrearía los ominosos 38 años de la larga noche de piedra de la dictadura franquista sobre y contra Euskal Herria.

      La clave de aquella decisiva traición es la misma que la de las demás traiciones. Para entenderla tienes que manejar conceptos del materialismo histórico, conceptos marxistas, que permiten entender cómo funciona la lucha de clases en el campo de batalla de la lucha política. Conceptos que diferencian la clase dominante de la clase "reinante", la burguesía vasco-españolista de la burguesía mal llamada nacionalista vasca (que en rigor debe llamarse burguesía nacionalitaria y no nacionalista porque no cumple el requisito de toda burguesía nacionalista: buscar la independencia nacional y crear un Estado nacional propio). Te iré precisando esos conceptos a lo largo de esta carta. En una apretada síntesis te digo ahora que la clave de aquella traición fue ésta:

      1. Que la burguesía nacionalitaria vasca, era la clase dominante en la Euzkadi que funcionó de facto como Estado vasco independiente en los últimos meses de 1936 y los primeros de 1937 alineada con la II República española en guerra contra la rebelión fascista encabezada por Franco.

      2. Que esa clase entonces dominante usaba al PNV y al Gobierno de Agirre como clase "reinante" en su nombre pero manteniendo el control último.

      3. Que esa clase dominante obedeció a sus intereses como clase burguesa que la ligaban estructuralmente con la burguesía vasco-españolista franquista (está probado documentalmente que los Bancos Bilbao y Vizcaya financiaron la rebelión franquista) y por eso forzó al PNV y al Gobierno Agirre a la traición de 1937.

      2ª La traición de los años 50 del siglo XX. Cuando, tras la doble bendición para el dictador Franco que supusieron sus acuerdos con los dos "patronos" extranjeros del PNV (el Concordato con la Iglesia Católica Romana del 27 de julio de 1953 y los Acuerdos con los Estados Unidos que les concedían bases militares en territorio español, fechados el 26 de septiembre del mismo año), la burguesía nacionalitaria vasca se encontró cómoda bajo la dictadura franquista y condujo al PNV del exilio y del interior a la inacción. Esa traición de la burguesía nacionalitaria vasca fue denunciada nada menos que por el que fuera Vicepresidente del Gobierno vasco en el exilio, Xabier de Landáburu, en su libro –escrito en octubre de 1956- titulado La causa del pueblo vasco (Razones de una actitud- Posibilidades de actuación). En la página 172 de la edición que yo manejo (la 3ª, de Editorial Geu Argitaldaria, Bilbao, 1977) explica con crudeza que esos burgueses nacionalitarios vascos:

      "están congraciados con el propio régimen que ha favorecido la audacia estraperlista, la habilidad del más astuto, al mismo tiempo que, por ley penal, les evita las huelgas de los obreros. Industrias que antes de la guerra, con el rey o con la república, estaban en dificultad o en decadencia, hoy, gracias al aprovechamiento inteligible de los propios vicios de la situación, han levantado cabeza con indudable brillantez y no desdeñable provecho. De entre sus propietarios y gerentes los hay que siguen siendo patriotas, pero tienen pocas ganas de que desaparezca la cómoda dictadura para que venga a Euzkadi un sistema vasco y democrático que devuelva la normalidad a la vida industrial. La normalidad para algunos es el salario bajo y la ganancia sin control, el fraude en la calidad y la complicidad con el funcionario rector del mercado oficial.

      El drama de esos burgueses patriotas es que desean una Euzkadi en libertad, pero sin huelgas, sin emociones, sin quebraderos de cabeza, con un orden social como el de ahora, que recuerde la paz de los cementerios y con tal de que sean el competidor o el trabajador quienes tengan que hacer de difunto."

      Como Xabier de Landáburu no tenía la suerte de ser marxista no pudo perfeccionar esa vívida descripción de la traición de los empresarios de la burguesía nacionalitaria vasca y su conversión fáctica en franquistas recordando la enseñanza clave de Marx y Engels. "No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia".

      Lo que más me importa de la mención de ese triste episodio es que entiendas, compañera, que esa deriva hacia el franquismo se produjo por motivos económicos y de interés de clase de la burguesía nacionalitaria vasca. Y que es esa deriva la que forzó a la injustificable y culposa inacción y a la paralización de la resistencia activa contra la dictadura de la pequeña burguesía antigua de las cúpulas del PNV en el exilio y en el interior, que funcionaban como clase "reinante" en el Gobierno vasco en el exilio y en el partido en Euskal Herria Sur.

      Fueron esa inacción y esa paralización las que en 1959 empujaron a unos puñados de jóvenes de la pequeña burguesia nueva vasca que en 1952 habían fundado el grupo Ekin a romper sus relaciones con el PNV. Relaciones de años durante las que habían intentado infructuosamente mover al PNV a la acción y a la lucha. Convencidos de la traición objetiva del PNV a Euskal Herria que esa inacción suponía, esos jóvenes se convirtieron ese año de 1959 en lo que hoy conocemos como E.T.A.: la Organización Socialista Revolucionaria Vasca para la Liberación Nacional Euskadi Ta Askatasuna.

      3ª La traición del período 1976-1979. Es sobre la que te voy a dar más detalles en esta carta. Fue la que convirtió al PNV en socio-súbdito del Rey que Franco nombró. En herramienta imprescindible para engañar a gran parte del Pueblo Trabajador Vasco vendiéndole como la liebre de la vía a la soberanía lo que sólo era el gato disfrazado de la sumisión y la partición de Euskal Herria Sur y la traición a los gudaris que habían luchado por la independencia y la liberación de la nación vasca.

      4ª La traición del actual período 1999-2002. Es la que estamos padeciendo en estos días. Que repite en clave de farsa la anterior y que de forma suicida e insensata pone además a las gentes del PNV a merced del odio de sus enemigos españoles declarados.

      Recordadas así esas "cuatro traiciones principales del PNV en los últimos 65 años" paso a explicarte la del período 1976-1979.


      2. El timo de la estampita: la mal llamada "transición democrática española" del período 1976-1979.

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